Las islas maltesas, situadas casi en el centro del mediterráneo, ofrecen al visitante la atracción de sus aguas azules y claras, de bahías aisladas y de playas de arena fina además de fascinantes ciudades con sus ciudadelas amuralladas de la época medieval y esplendidas iglesias y palacios de estilo barroco, donde se refleja la rica historia de las islas.